BESOS CON EL CORAZÓN
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Me llama por teléfono y me dice “Papa la localicé y voy a quedar a tomar un café con ella” No sabía que decir, un montón de recuerdos acudieron a mi mente y con ellos un poco de miedo, de miedo de haberlo hecho mal, de miedo por haber sido yo y jamás de miedo de no haberla querido.
En mi soledad saboreo la posibilidad del encuentro, de volver a sentir sus labios acariciándome como una cosquilla de ruiseñor en el alma ya gastada y me parece que tantos años sin verla no fueron más que una sucesión de errores de todos, seguramente muchos de ellos míos pero como no los veo ni me puedo culpar.
Pasan los días y no se produce el encuentro, tal vez no es aun el momento, tal vez este gastado corazón necesita más pruebas de fuerza, tal vez la felicidad de ese beso quede reservada a la consecución de no se que meritos, pero no es tan importante abrazarla, ya que ni un solo día de todos estos años sin verla dejé de darle un montón de besos con mi corazón.